lunes, 4 de agosto de 2008

Continuación... Karagabi® KMModel - Motivación

Particularmente he encontrado algunas características de las propuestas actuales para orientar la introducción de iniciativas de gestión del conocimiento:

1. Las propuestas existentes proveen a menudo una visión limitada de los alcances de la construcción de organizaciones orientadas a conocimiento. El despliegue de una iniciativa de gestión del conocimiento se ve en el mejor de los casos, como un esfuerzo muy particular para apalancar determinadas estrategias organizacionales y no como el núcleo de la definición de dichas estrategias. Aunque la introducción de la gestión del conocimiento en la mayoría de los casos es progresiva e incremental, afectando primero algunas áreas y luego extendiéndose a toda la organización, los mecanismos para gestionar la evolución de la gestión del conocimiento son aun limitados. En la mayoría de los casos la gestión del conocimiento es considerada como una nueva forma ver, percibir, vivir determinados “aspectos” organizacionales y no como una forma integral de redefinir la forma de ver la organización como un todo. Con respecto a esta apreciación, hace poco tuve la oportunidad de enfrentarme a la formulación de una propuesta para un cliente centrada en la construcción de su sistema de gestión de calidad integrando prácticas de gestión del conocimiento. La base de la propuesta es el despliegue de un proceso de direccionamiento estratégico y el diseño y despliegue de sus procesos del negocio, estratégicos, operativos y de soporte completamente modelados desde la perspectiva del conocimiento con miras a obtener su certificación. Al final del proceso, toda la organización estará orientada hacia la gestión de su conocimiento como su principal activo estratégico. Esto involucra cambios de todo tipo, a nivel cultural, a nivel de la forma de percibir y valorar el trabajo de las personas, a nivel de la forma de percibir y valorar la propia organización, los competidores y los clientes.


2. Una de las principales características de las metodologías existentes para el diseño de modelos de gestión del conocimiento es que son altamente conceptuales y poco formales. La mayor parte del conocimiento generado en los procesos de diseño y despliegue de iniciativas de gestión del conocimiento, corresponde a conocimiento muy particular de los expertos consultores que adelantan el proceso y a su concepción muy personal sobre como debe ser la gestión del conocimiento o al dominio de alguna práctica particular. Los diseños de modelos de procesos, de estructuras organizacionales, de roles, de competencias para organizaciones orientadas a conocimiento no están disponibles y cuando se encuentran, se encuentran en la literatura como parte de resultados de proyectos particulares. No resulta habitual para aquellos que brindamos servicios de consultoría encontrar modelos formales de procesos y demás que podamos retomar y adaptar a las necesidades de nuestros clientes. Normalmente estos se obtienen por nuestra propia actividad y no por la existencia de un modelo de referencia que guíe nuestro trabajo.


3. La mayoría de propuestas centran su atención en una perspectiva o en teorías muy específicas de la gestión del conocimiento, por ejemplo, centrado en el nivel de madurez de la organización, centrado en la medición del capital intelectual, centrado en procesos del negocio y los activos de conocimiento involucrados, centrado en la gestión del cambio, centrado en la cultura organizacional, centrado en la tecnología. Son muy pocas las propuestas que ponen a disposición de los consultores un marco de trabajo general que incorpore instrumentos desde las distintas perspectivas y cuya formalidad permita hacerlo tangible y aterrizado a las características específicas de cada organización.

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